El Capitán Starfunkel abandonó la Tierra en un cohete hecho de papel y cinta adhesiva, iba en busca de un planeta alejado del sistema solar del que casi sin querer descubrió su existencia al escudriñar con su telescopio de cartón el cielo estrellado de una noche en la costa argentina. Las historias son su bitácora, escrita en papel de colores, arrojados al espacio en botellitas de refresco, vayamos trás sus pasos.
OJOS COLOR MIEL
Tenía los más bellos ojos color miel que por encima de un barbijo se pudieran ver. Con esa mirada hipnotizado, no pude resistirme al encuentro. Una vez solos, en la apacible intimidad de dos cuerpos que se desean, descubrí lo letal de sus colmillos.